Pequeña muerte
El otro día casi me desmayo en el metro. Por un momento pensé que así se sentía morir; de a poco mis sentidos se iban perdiendo, los colores se apagaban lentamente, los sonidos se confundían en mi mente, la gente se borraba de a poco, y mis piernas ya no me sostenían. El aire lo perdía y sólo un leve hormigueo en los pies me recordaba que aun seguía ahí. Aún no era mi momento…

